Encrucijada
Mientras Helga se planteaba si mantener un relación amorosa con Franz, no se daba cuenta que llevaba dos meses manteniéndola.
Así ocurre muchas veces.
El inicio de la relación no aparece tal como imaginamos en nuestros cánones, que en el caso de Helga era si llegaban a darse un beso; un intercambio de miradas, unas cartas, discusiones, insomnios, sentimientos contradictorios y estados de ánimo que ella hasta entonces desconocía, no le habían puesto sobre aviso con la verdad a la que Franz se enfrentaba: desde el primer roce de dedos enguantados en su presentación ya sentía a Helga enlazada a él.
Había sido a la salida de misa de San Marcos.
Así ocurre muchas veces.
El inicio de la relación no aparece tal como imaginamos en nuestros cánones, que en el caso de Helga era si llegaban a darse un beso; un intercambio de miradas, unas cartas, discusiones, insomnios, sentimientos contradictorios y estados de ánimo que ella hasta entonces desconocía, no le habían puesto sobre aviso con la verdad a la que Franz se enfrentaba: desde el primer roce de dedos enguantados en su presentación ya sentía a Helga enlazada a él.
Había sido a la salida de misa de San Marcos.
