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ladymarjorie

Miscelanea

La sonrisa del obrero

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Rosegones

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EEUU

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Boo

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La china guapa, la china fea y cantando bajo la lluvia

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Superpobladas

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Feliz 2009

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A tod@s

La navidad comienza el día 22 y acaba el día 22

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Antitaurino

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Ceniciento

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Elmo Experiments

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Feliz Navidad

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Los fabulosos monos marinos

Los fabulosos monos marinos

1977-1989

1977-1989

Ese es el periodo de la belleza suprema de Mel Gibson. Coincide con su 21cumpleaños y acaba, como Jesucristo poco después de rodar Arma Letal 2, época en la que llevaba una abobinable melena. Esto, unido a que su belleza se desmoronó en el momento exacto que abrió la boca para decir algo así como que "el culo era sólo para cagar", refiriéndose a su desprecio a los homosexuales. Alguien debió haberle respondido, que por las mismas "el miembro sólo debería valerle para mear".Que lástima.

Marilyn Mao

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Eva Perón

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Cortina con sombra de árbol incorporada

Cortina con sombra de árbol incorporada

Subway Shakespeare

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Abre bien los ojos! ¡Ábrelos!

Abre bien los ojos! ¡Ábrelos! En este Viernes Santo que tanto dolor nos dicen las imágenes religiosas que estos días se pasean por las calles de toda España, me permito recordar ese momento cumbre de la Piedad que Julio Verne nos hizo leer:

Marfa Strogoff acababa de aparecer frente a él.
-¡Madre mía! -gritó-. ¡Sí, sí! ¡Para ti será mi última mirada, y no para este miserable! ¡Quédate ahí, frente a mí! ¡Que vea tu rostro bienamado! ¡Que mis ojos se cierren mirándote ... !
La vieja siberiana, sin pronunciar ni una palabra avanzó ...
.¡Apartad a esa mujer! -gritó Ivan Ogareff.
Dos soldados apartaron a Marfa Strogoff, la cual retrocedió, pero permaneció de pie, a unos pasos de su hijo.
Apareció el verdugo. Esta vez llevaba su sable desnudo en la mano, pero este sable, al rojo vivo, acababa de retirarlo del rescoldo de carbones perfumados que ardían en el recipiente.
¡Miguel Strogoff iba a ser cegado, siguiendo la costumbre tártara, pasándole una lámina ardiendo por delante de los ojos!
El correo del Zar no intentó resistirse. ¡Para sus ojos no existía nada más que su madre, a la que devoraba con la mirada! ¡Toda su vida estaba en esta última visión!
Marfa Strogoff, con los ojos desmesuradamente abiertos, con los brazos extendidos hacia él, lo miraba...
La lámina incandescente pasó por delante de los ojos de Miguel Strogoff.
Oyóse un grito de desesperación y la vieja Marfa cayó inanimada sobre el suelo.
Miguel Strogoff estaba ciego.

Anamorfosis

Anamorfosis