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ladymarjorie

Intérieur de Georg Nicolaj Achen

Intérieur de Georg Nicolaj Achen

Mel Gibson y el alcohol

Mel Gibson y el alcohol

Bette y Marlon

Bette y Marlon

Leo Bei, Gerdag y Franz Szivats para Sissi

Leo Bei, Gerdag y Franz Szivats para Sissi

La joya de la Corona

La joya de la Corona

Vals del minuto

Vals del minuto

I have got a minute, just a little minute,
I have only got a minute, just minute,
I have only got a minute that is all the time
I have to sing this tiny minute waltz
It isn’t easy but I’ll try it
Than I gotta say goodbye
But first I take a minute
And put in it every note that Chopin wrote
and I shall sing the little minute waltz
And hope that I can sing with no faults
and though it’s difficult
I’ll give it every gust of air I got within in my body
Hope that my performance will be very shiny
Singing every note will not do wonders for my throat
I probably will end up hoarse
Of course I will have done it
And a will for that I made
That what I want is not the money
but the satisfaction that I get
from winning money on this silly kind of bet
Though this kind of solo wasn’t his intention
Chopin isn’t here to make an intervention
So with your permission and no intermission
I will sing each note that that composer wrote
as you can hear my trilling isn’t very thrilling
but no one can say I wasn’t very willing
to attempt a thing that’s not been done
and just for fun to sing the minute waltz
As I sing the seconds fly, oh too soon the minute waltzes by
And now I ask you where am I halfway through the tune

Dale Dabone

Dale Dabone

El Manual de la Perfecta Cabrona de Elizabeth Hilts

“eran las cabronas quienes siempre obtenían lo mejor… Scarlett O’Hara era la estrella de la película, ¿no es cierto? Melanie pudo haberse quedado con Ashley, ¿pero quién quería a Ashley?”

Mairie de Paris 1

Mairie de Paris 1

Mairie de paris 2

Mairie de paris 2

Mairie de Paris 3

Mairie de Paris 3

Jane y Sophia

Jane y Sophia

Álvaro Retana

Álvaro Retana


Álvaro Retana Ramírez de Arellano, (Ceilán, 1890 - †Torrejón de Ardoz, Madrid, 1970), escritor, periodista, dibujante, modisto, músico, libertino y letrista de cuplés español.

Biografía

Nacido en altamar frente a las costas de Ceilán cuando sus padres viajaban a Filipinas, era de familia noble e hijo del político y escritor Wenceslao Retana, que fue gobernador de Huesca y de Teruel. Bisexual y libertino, niño bien madrileño y precoz autor de letras de cuplés célebres, se autoproclamaba "el novelista más guapo del mundo" y se hacía retratar en quimono bordado de rosas, con las cejas depiladas y los ojos y labios pintados. Escribió divertidísimas y exitosas novelas sobre la sociedad galante y frívola del Madrid más decadente y plumífero.

Sus primeras crónicas, llenas de humor, aparecieron en 1911 en Heraldo de Madrid firmadas con el seudónimo de Claudina Regnier. Su primera obra extensa fue la colección de cuentos Rosas de juventud (1913), dentro de la estética del Decadentismo y con una muy brillante prosa. Colaboró luego en Diario de Huesca con el seudónimo "César de Maroto", en La Mañana, El Liberal, La Tribuna, Revista de Varietés, La Esfera, Nuevo Mundo, La Novela Corta, Mundo Gráfico, Estampa, La Novela de Hoy, Informaciones y Blanco y Negro (1928-1936). También en la revista Élite de Caracas (1951). Usó además los seudónimos Carlos Fortuny y El Petronio español del siglo XX.

Destacó como novelista, letrista y periodista, aunque también era músico (introdujo la música de jazz en Madrid), dibujante y modisto (en los años veinte, treinta y cuarenta creó vestuario y figurines para cabaret y music-hall, géneros que en España se denominaban “revista”, de forma que sus imaginativos diseños para bailarinas y vedettes representan una de las cimas del arte aplicado al género ligero). Fue también un erudito de los géneros populares: compuso una Historia del arte frívolo y una Historia de la canción española, además de unas sesenta novelas cortas y otras más extensas. Colaborador de revistas cómicas como La Vida y Flirt. Fue el mejor escritor de novelas eróticas de su época, escritas casi todas entre 1917 y 1922 en las colecciones La Novela Corta y La Novela de Hoy. Desenfadado y frívolo, estaba muy lejos de la seriedad de su gran competidor Antonio de Hoyos y Vinent. En sus novelas, caracterizadas por una gran ironía, aparece la bisexualidad. Es también el autor de las letras de celebrados tonadillas, couplets o cuplés, como las coplas del "Ven y ven" que cantó Aurora Jufret, "La Goya". A Retana se debe el despegue de este género desde 1911, año en el que se inauguró el Trianón Palace. Asiduo de la revista, era fácil encontrarlo en los clubes de jazz, música que había llegado a ser asociada en la imaginación pública con la experimentación sexual. Dio asilo en Madrid a cantantes de jazz norteamericano, que le describían como una especie de Noel Coward muy popular. Durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera, y a raíz de la publicación en las colecciones de Artemio Precioso de novelitas galantes, y entre ellas una pieza de Valle-Inclán en la que quiso verse retratado, el dictador lo procesó y asimismo a Ramón María del Valle-Inclán y a toda su corte, la plana mayor del Decadentismo español: Joaquín Belda, Antonio de Hoyos y Vinent y Álvaro Retana... que se largaron a París.

Durante la Guerra Civil acudía a las manifestaciones obreras vestido con un mono de seda. Tras la Guerra Civil española, en 1939 en concreto, y merced a su fama de rojo y mariquita, fue denunciado y apresado en casa de un furibundo revolucionario y asaltador de conventos y condenado a muerte por poseer objetos de culto litúrgico utilizados sacrílegamente. Ante la acusación del fiscal de que le gustaba beber el semen de adolescentes en un copón sagrado, Retana le contestó con desparpajo suicida: "Señoría, yo eso prefiero siempre tomarlo directamente". Solicitó, y consiguió, la intervención del papa Juan XXIII en su favor y le conmutaron milagrosamente la pena de muerte por la de 30 años de prisión, de los que cumplió sólo 9, saliendo en libertad en 1948. Lo asesinó un chapero en 1970. Su biografía ha sido reconstruida por Luis Antonio de Villena en El ángel de la frivolidad y su máscara oscura (Vida, literatura y tiempo de Álvaro Retana, 1999.

Retana es un auténtico maestro de la literatura ambigua, y sus irónicas novelas, crónicas de la sociedad más plumera de principios del XX. Describió la fauna más decadente y superficial de principios del siglo XX, y sus novelas resultan más atrevidas que muchas de las actuales. Es el primer escritor moderno en lengua española que habla abiertamente de homosexuales en sus obras.

Literatura

En Las «locas» de postín (1919), Rafaelito Hinojosa de Cebreros, vicioso hijo de marqueses, se siente fascinado por un misterioso argentino con quien sus amigos le han organizado una cita sólo para sacarle el dinero. Por sus páginas irán desfilando personajes de todo tipo, desde locas aristocráticas como Juanito Sí-sí, llamado de ese modo por no haber dicho nunca que no a una proposición indecente, hasta conocidos artistas de circo, aristócratas frívolos y escritores de mala fama. Es una historia de fiestas decadentes, de señoritos galantes, cocottes mantenidas, cupletistas de malas costumbres, y affaires en mansiones de alto copete.

A Sodoma en tren botijo (1933), narra las aventuras madrileñas de Nemesio Fuentepino, un muchacho tan hermoso que es el orgullo de Almería. Convencido por un amigo, viaja a la capital, donde conocerá el mundo depravado de las fiestas del perverso marqués de Pijo Infante, de las que son asiduos los aristócratas aficionados a travestirse, las cocottes y los más desenfadados maricas ilustres de la ciudad.

Bibliografía

* Al borde del pecado. Barcelona, 1916.
* Carmina, flor de amor, por Carlos Fortuny ((Alvaro Retana), 1929.
* Carnaval, 1924,
* El abismo rossa, 1925.
* El Encanto de la Cama Redonda, 1922.
* El Escapulario, 1922.
* El fantasma de don Pingoberto. Estampas de la vida madrileña en 1935
* El hombre de las manos bonitas.
* El infierno de hielo, 1921.
* El más bello amor de Mercedes, 1925,.
* El Pobrecito Barba-Azul, 1928
* EL rayo de luna, 1921.
* El tesoro de los Nibelungos, 1922
* El Tonto. Madrid: Suc. Rivadeneyra, 1925
* Flor del mal. Madrid: La novela de hoy. 1924.
* Historia de la canción española. Fotografías, dibujos de Jano y José Zamora Madrid: Tesoro 1967.
* Historia de una vedette contada por su perro. Novela de buen humor. Amenidades de la vida teatral madrileña. 1954
* Historia del Arte Frívolo. España, 1900-1964. Madrid, Editorial Tesoro, 1964.
* La bella y la mandrágora. 1953
* La carne del tablado. Escenas Pintorescas de Madrid de Noche. Madrid: Bibl. Hispania, s/a. (Ca. 192...)
* La confesión de la Duquesa. Madrid, 1923,
* La conquista del pájaro azul. Madrid, 1925
* La Dama de Luxemburgo. Madrid: Suc. Rivadeneyra, 1925.
* La dama del salón de Mornant, Madrid, 1918,
* La Flor del Turia. Novela. Prólogo de Artemio Precioso. Madrid, La Novela de Hoy, 1925
* La hora del pecado. Madrid, La Novela de Hoy, 1923
* La máscara de bronce. Madrid: La Novela de Hoy, 1926
* La reina del cuplé. El Madrid de la Chelito. Madrid: Editorial Tesoro, 1963
* La rosa de fuego. Pórtico de Julio Cejador. M., 1950,
* La Virtud en el Pecado. Madrid: Suc. Rivadeneyra, 1924
* Las ingénuas libertinas. Mdrid: 1919,
* Las locas de Postín (Novela de malas costumbres aristocráticas). Seguido de A Sodoma en tren botijo. Introducción de Luis Antonio de Villena. Madrid, 2004,
* Las mujeres de Retana, Madrid, 1922,
* Las vendedoras de caricias. Prólogo de Artemio Precioso. Madrid, La Novela de Hoy, 1923.
* Lolita, buscadora de emociones. Madrid: Ed. Rivadeneyra, 1923.
* Los Ambiguos. Madrid: Suc. Rivadeneyra, 1922.
* Mi alma desnuda, 1923
* Paulina Bonaparte. La venus imperial Madrid: Tesoro 1963
* ¡Pobre chica la que tiene que servir! (Confesiones de una señora decente), 1955.
* Sácate la caretita Madrid, 1926.
* Sí, yo te amaba, pero...
* Todo de color de rosa, frivolidades para damas honorables. Madrid: Atlántida 1923.
* Una noche de carnaval en Niza. Madrid: La Novela Corta, 1922
* Los extravíos de Tony 1919.
* Matilde Muñoz y Álvaro Retana, Historia del teatro en España, 1965.
* Álvaro Retana y otros, Cuentos eróticos de los locos años veinte, 2004.
* Felipe Trigo, Álvaro Retana, Antonio de Hoyos y otros, Cuentos diabólicos, selección y prólogo Alberto Sánchez Álvarez-Insúa, 2005.

La heredera

La heredera

Sweet Surrender

Sweet Surrender

You come to me with open arms
trying to rectify my charms
You say tonight I’m to be your lover
and by the morning light I’m to discover
everything that you’ve held inside of you
What’s a man like me supposed to do
sweet oh sweet surrender
sweet, sweet surrender

You tell me that you’re lonely and you’re sad
and tonight I’m to be your only man
You wear those things that turn my head
You ruffle my ego but not my bed
Seems like summer when you’re close at hand
If I seem eager then you’ll understand
sweet, sweet surrender
sweet, sweet surrender

Heart is tired and full of doubt
now you’ve sucked me in don’t spit me out
Lay your head down next to mine
and in each others arms we’ll entwine
Look me straight in the eyes and tell me
between your heart and mind I see
sweet oh sweet surrender
sweet, sweet surrender
Surrender

Mona Lisa de Duchamp

Mona Lisa de Duchamp

Tom Sizemore

Tom Sizemore

Siguiendo el rastro de Rob Lowe, Daniel Ducruet, Pamela Anderson o Colin Farrell, ahora le toca al secundario de Salvar al soldado Ryan


La distancia que nos separa de las deidades mediáticas, con todo su glamour y la clase que se les atribuyen, se volatiliza en la mayoría de casos al verlos en vídeos caseros fornicar como perros en celo. Nada nuevo bajo el sol. Hace muchas décadas F. Scott Fitzgerald relató las correrías de la creme de la creme de la sociedad.

Iniciamos la primera entrega de una serie de pequeños reportajes donde desvelamos la faceta más perversa del famoseo, sin duda, la más interesante.

¿Qué haces Porno? ¡Estás acabado!

La vida de Bob Crane parece haber sido orquestada por un inquisidor moralista destinada a escarmentar, ahuyentar y prevenir a futuras generaciones. En la película biográfica Desenfocado (Paul Schrader, 2002), el joven Bob, un actor en ciernes de la década de los 60’s, marido ejemplar y oscuro objeto del deseo para toda una generación de adolescentes, descubre por casualidad unas fotos picantes que le cambian la vida. Tras una alegre temporada realizando sus cintas domésticas aprovechándose del furor uterino de sus fans, el protagonista entra en una espiral de sexo y drogas que acaba con su carrera y con su familia.


Sin duda, aquellos fueron tiempos difíciles para la muchedumbre onanista. Las fantasías se ilustraban a base de fotografías, versiones menores del celuloide e incluso, en último extremo, se recurría a los comics. En todo caso, había que echarle mucha imaginación.

El caso de Bob Crane fue bastante sangrante, un aviso para navegantes. La pornografía se la demoniza de manera similar a las drogas. Primero te seduce, después te atrapa y finalmente acaba contigo. De hecho, la industria pornográfica parece haberse convertido en el cementerio de elefantes de figuras, con mayor o menor notoriedad, cuya carrera parece haber llegado a su ocaso.

Hace pocas semanas Mike Tyson estuvo a un tris de aceptar una proposición para convertirse en estrella porno que le ofreció primero Jenna Jameson y la compañía Zero Tolerance después. Al final, los asesores del amiguito de los paparazzis consiguieron meterlo en vereda. De momento El Potro de Vallecas no tiene aspirante que le arrebate el título.
¡Cómo te lo montas Tom!

Se avecina el último pelotazo pornográfico a cargo de Tom Sizemore, cotizado secundario habitual en superproducciones de Hollywood. Como ciertos cortos caseros protagonizados y dirigidos (es un decir) por él mismo ya circulan por internet, Tom aceptó comercializarlos, embolsándose un porcentaje sobre el volumen de ventas.

Vivid ha recopilado los sets bajo el título The Tom Sizemore Sex Scandal, donde se incluye “la escena secreta que no puedes encontrar en ninguna parte”, en clara alusión a los internautas más espabilados. Es previsible un éxito mayor que el anterior hit de Pamela Anderson, pues sólo con las reservas realizadas previas al estreno el 19 de octubre ya se han alcanzado las 10.000 copias.

En los 70 minutos de metraje se lo monta con distintas mujeres, entre las que se encuentran una parte de su selecto harén particular (¿alguna de éstas se animará a llevarlo a juicio?), un comité de bienvenida que lo acompaña allá donde vaya. Parece que este ¿ex?actor de películas convencionales pretende, pasándose una temporada en el lado oscuro del celuloide, exorcizar sus problemas con la justicia tras violar la libertad condicional (por consumo de drogas) que le habían impuesto en la condena por malos tratos a Heidi Fleiss, su exnovia y proxeneta de lujo conocida como Hollywood Madam.

Los interesados en los chismes disfrutarán de lo lindo con los extras del dvd, elaborado a partir de unas confesiones de Tom donde detalla los pormenores de su relación con Heidi, así como una descripción exhaustiva de una noche de sexo desbocado junto a Paris Hilton.

En lo referente al sexo, Tom se muestra como un verdadero somelier en el arte del cunilingus. En uno de los cortos le deja la entrepierna a una jovencita como los chorros del oro. Sexo regado con nata y alcohol (¡cuánto cuesta tremparse borracho! ¿verdad Tom?), mucho consoladores, lésbisco, pequeñas orgías… No hay mucha transgresión, no obstante Tommy se esmera en satisfacer a sus amiguitas.

Pero que nadie se engañe. La peli es mala hasta decir basta. Todos sabemos a lo que nos exponemos ante un bodrio infumable como éste. La cámara se emplea básicamente de dos maneras. Una parece manejada bajo los efectos de un terremoto escala 15. La otra, situada aleatoriamente en cualquier rincón de la habitación, resulta más estática que las neuronas de Jesulín de Ubrique.

Salvando algunas gloriosas excepciones, así son la mayoría de las homemovies de las celebridades. Da igual, el morbo malsano manda. La distancia entre el cielo y la tierra se acorta.

Por Sergio Rubio

Alec Baldwing

Alec Baldwing

Actrices secundarias (3)

Secundarias de primera


Gracias a la saga Harry Potter se están luciendo las joyas interpretativas de la corona británica: desde Richard Harris, Maggie Smith, Imelda Staunton, Emma Thompson, Kenneth Brannagh, Gary Oldman, Alan Rickman, John Hurt, Brendan Gleeson, Miranda Richardson, Ralph Fiennes, Julie Walters, Miriam Margolyes, John Cleese, David Thwelis, Michael Gambon, Julie Christie, a Helena Bonham Carter, entre otros. Ya los hubiera querido Robert Altman para su Gosford Park, aunque algunas de estas primeras figuras participaron también en ella. El dicho de que no existen papeles pequeños e imagino que cuantiosos jornales les convierte a todos ellos en actores secundarios del auténtico protagonista que es Potter. Son actores secundarios de primera.
Tener papeles pequeños en esta saga significa dar importancia a esos personajes, dotarles de relevancia gracias al carisma de actores conocidos, cosa que es una ventaja para la película porque el guionista y el director nos están avisando de que “ojo”, éste personaje tiene importancia para el desarrollo de la historia, además, para qué engañarnos: atraen más al público. ¿Le habrían dado el oscar a Judi Dench por hacer ocho minutos en Shakespeare in love sino hubiera sido Judi Dench?
En EEUU, los actores rebajan su caché habitual y se pegan tortas por trabajar en películas de Woody Allen o Robert Altman. El primero ofrece sus clásicos cast por orden alfabéticopara que nadie parezca más que nadie, cosa que yo haría si me apellidara Allen. El segundo puede conseguir en Vidas cruzadas, El juego de Hollywood, A prairie home companion, Cookie’s Fortune, Dr. T y las mujeres o la citada Gosford Park a más estrellas que en los mejores tiempos de la Metro Goldwing Mayer.
Crash es el último ejemplo de cuando a una estrella no le importa hacer de secundario mientras el guión sea bueno y le otorgue prestigio.
Pero la pregunta es ¿en una obra coral, son todos secundarios? ¿era igual de secundaria Joan Crawford que Joan Fontaine en Mujeres?¿Norma Shearer que Paulette Godard? ¿Rosalind Russell que Mary Boland? La respuesta es NO.
Una auténtica actriz secundaria se luce en un papel que no estaba pensado para lucimiento. Estos papeles de los que hoy hablamos son minuciosamente escritos para cada actriz.
Las estrellas son muy listas, sus agentes también. Es cierto que la mayoría de las actrices se quejan de que llegadas a una edad no se les ofrecen papeles interesantes. Meryl Streep, que comenzó de secundaria, no se deja caer los anillos y puede participar en El candidato del miedo, o Adaptation para seguir dando lecciones de interpretación. Se atrevió a ser coprotagonista en Las horas o incluso a hacer cuatro papeles distintos en la miniserie Angels in America.
Glenn Close, otra de las grandes de la actualidad, puede dejarse secundar por Nicole Kidman, formar parte de Nueve vidas o de Mars Attack. Otro tanto les ocurre a Susan Sarandon o Jodie Foster e incluso Julia Roberts , que comenzó a destacar en una obra coral como Magnolias de acero para acabar haciendo Ocean Eleven. Pero a una superstar de moda, como Nicole Kidman en estos momentos, no la vemos, en pleno apogeo, hacer un papel corto, signo de su decaimiento en el trono, de que ya no es la novia de America o de su edad. Ninguna en su apoteosis aceptó ser secundaria y novias de América fueron sin ir más lejos Sandra Bullock, la Roberts, Olivia Newton John, Brooke Shields y un largo etcétera en el que el trono dura menos que un mandato presidencial; el público es caprichoso.
En España tenemos diversos ejemplos de películas corales como Sé infiel y no mires con quien, Los santos inocentes, La comunidad o casi toda la filmografía de Berlanga; Plácido, Paris-Tombuctú, Todos a la cárcel, La Escopeta nacional..., aunque en todos casos hay un protagonista y los secundarios hacen de secundarios. Tal vez el único caso en el que actores protagonistas, en su cumbre, actuaron como coro fue en La Colmena, en el que Maria Luisa Ponte se medía en tiempo y lucimiento con Paco Rabal, o Queta Claver con José Luis López Vazquez. Una delicia de lo que actores con papeles cortos, que no pequeños, pueden llegar a transmitirnos.

Decía Shelley Winters de Anthony Franciosa

Teníamos tanto en común:
Yo lo amaba y él se amaba a sí mismo